lunes, 18 de mayo de 2015

La Magia del Bambú

Quién no ha visto nunca una planta de Bambú... Esta planta, que parece pasar desapercibida a pesar de su popularidad, esconde una gran simbología espiritual con la que poder inspirarse o "imitar". Yo misma, siempre me he sentido atraída por su forma, elegancia, sofisticación, simplicidad, color, tacto... Cuando descubrí su significado, me gustó aún más. Es por eso que quiero compartirlo.

El bambú se caracteriza por su flexibilidad, y a la vez, resistencia. El viento, la lluvia, y demás fenómenos atmosféricos repercuten sobre su caña (algunas llegan a alcanzar hasta 25 metros de altura). Pues bien, estas dos cualidades le permiten enfrentarse a las adversidades, balanceándose y doblándose pero sin jamás romperse, ya que siempre acaban volviendo a su posición inicial, a "su centro". Además, el bambú necesita de unos seis años para brotar. No obstante, una vez nacen sus primeros brotes, sorprende su capacidad de crecer tan rápido hasta llegar a alturas considerables.

Esta exótica planta nos refleja unos rasgos de personalidad que adoptar para "vivir y "sobrevivir" mejor a todos los acontecimientos que nos llegan en la vida y a los que aún están por venir (sean del modo que sean). Añadiendo su gran demostración de paciencia hasta llegar al "éxito", podemos compararlo también con nuestros propósitos en la vida, sabiendo esperar al momento preciso para que se cumplan.

Una vez superadas estas dificultades, el crecimiento está asegurado.
Otro secreto de la caña Bambú es su actividad durante esos seis años antes de salir a la luz, os preguntaréis. Pues bien, todo ese largo tiempo está dedicado a enraizar sólidamente todas sus raíces sobre la Tierra, hecho que le permite preparar sus bases para el futuro. He aquí otra buenísima metáfora más.

Y a ti ¿Te gustaría ser cómo el Bambú?

Bosque de Bambú  Arashiyama, Japón


Bosque de Bambú  ArashiyamaJapón